lunes, 8 de septiembre de 2014

Quiero ejercitarme, pero soy taaaan floja

Encontré unas fotos mías de hace  un par de años y ¡wow! ¡He subido de peso! sé que es normal, sobre todo si eres bajita y debes crecer "por algún lado" mientras pasan los años, pero creo que gran parte de mis kilitos de más se deben también a que, bueno, ¿cómo decirlo? ¡Soy una floja!


Como sé que el primer paso es reconocer mi problema, he decidido pasar al siguiente, y ese es establecer ciertas formas de ejercitarme un poco más a diario. Les comparto mi lista.

Camina entre carro y carro

Si estás acostumbrada a tomar la combi o mototaxi que te deja en la puerta de la universidad, ¡deja ese hábito! Sal de casa quince minutos antes y recorre el trayecto caminando. Tus audífonos y tu música favorita son tus mejores aliados.

Escaleras sobre ascensores

Entiendo que tus clases se dicten en el octavo piso y que debas usar el ascensor para llegar viva, pero ¿por qué no subir hasta el piso 5 en ascensor y luego tomar las escaleras? 

Limpiando y bailando

Los fines de semana son días de limpieza, y son una buena oportunidad para estar en movimiento en lugar de rodar por tu cama mientras revisas Twitter. Saca el plumero y el trapeador y muévete por toda la casa al ritmo de tu música favorita. Matas dos males de un tiro: la grasa y la suciedad.

Lleva agua a donde vayas

Tu cuerpo necesita agua constantemente para mantenerse hidratado y fresco, además de que el consumo constante de ella previene infecciones, estreñimiento y otras enfermedades. Un consejo adicional para el consumo de agua es que, cuando creas tener hambre, bebe un poco de agua primero. Usualmente el cuerpo confunde la sensación de sed con al de hambre y podrías estar dándole a tu cuerpo comida que no necesita. Te sorprenderías por todas las bondades de una simple botellita de agua pura.

¡Baila, baila!

Yo soy partidaria de las salidas de los fines de semana a bailar. Mover el cuerpo al compás de la música siempre ha sido un ejercicio efectivo y relajante, y si sales de tu casa a las 11 y bailas hasta las 4 de la mañana, ¡son cinco horas de puro ejercicio! Ok, si bebes y bailas no le estás haciendo nada de bueno a tu cuerpo. Lo que me lleva al siguiente punto...

¡Recorta el alcohol de tu vida!

No, amigx, no soy parte de ninguna secta religiosa ni te vengo a convencer de salir del oscuro mundo del alcohol. En realidad yo misma he dejado de beber alcohol y me siento muy, muy bien. Mi decisión la tomé por cuestiones de salud, pero me ha tráido beneficios económicos también. ¡Y qué decir de la reducción de calorías por no beber tragos dulces o cerveza!

Consigue una pareja de ejercicio

Todo es más divertido si se hace con compañía. Comprar, bailar e incluso ejercitarse se convierten en un bonito momento si los compartes con tu mejor amigx. Pónganse de acuerdo y, si por fin decidiste inscribirte en el gimnasio, anima a tu amigui y sufran juntas.

Y tú, ¿tienes algún tip con el que te ejercitas día a día?

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